Ruta de la Ría

Ruta de la Ría

Se trata de una ruta circular que parte de Ribadeo y atraviesa los montes más cercanos a la ría de Ribadeo por el sur de la villa, permitiendo disfrutar de espectaculares vistas de la misma.
Esta ruta nos acerca a importantes elementos del patrimonio etnográfico ribadense. En el lugar de Ove destacan los espectaculares hórreos volados sobre la carretera o su iglesia parroquial presidida por la cruz de malta identificativa de la Orden Hospitalaria de San Juan.
El molino de la Ignacia, sobre el arroyo de Ramos, permite al visitante contemplar su funcionamiento tanto para moler el grano como para producir la electricidad para su iluminación. Una vez en la zona de Vilar se puede disfrutar de una espectacular vista de la ría de Ribadeo, y visitar la capilla de San Esteban en A Graña.
La ruta es corta, de unos 6 km, y a su conclusión, si se baja hasta la ría, se puede ir hasta el molino de mareas de As Aceas. Esta ruta es transitable en bicicleta.

San Xoán de Ove

Es un espacio de transición entre la ría y los valles del interior, su territorio llega hasta el actual núcleo urbano. Aquí poseyeron tierras la Orden de San Juan, los monasterios de Meira, Lourenzá y Santa Clara de Ribadeo y muchos vecinos de la villa, pues esta era una zona de intensa dedicación agraria estimulada por la proximidad del mercado urbano.
Su iglesia parroquial es mencionada por vez primera en el año 1.128 como “Sanctus Joanne de Euve”, topónimo relacionado con el río Eo, este santuario perteneció a la Obispalía da Mariña.
Su fachada está presidida por La Cruz de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén que tuvo en Ove un importante patrimonio.

Hórreos de Ove

El vocablo más común que se utiliza para designar esta construcción es el hórreo que identifica un granero o depósito. En el idioma gallego tiene otros nombres como: cabazo, Celeiro, Espigueiro, y es una de las máximas expresiones de la arquitectura popular.
Su altura impide el paso de los ratones o de la humedad que se genera en zonas tan lluviosas como Galicia. A través de las hendiduras entra la aireación que necesita el grano de maíz, trigo, y de otros cereales.
Estos hórreos volados son de tipo “Mondoñedo”, bastante anchos y de gran capacidad; y se caracterizan por una pasarela que los conecta directamente con la casa, permitiendo el paso de carruajes entre las cepas o pilares.

Molino de A Ignacia

Los molinos son una pieza patrimonial muy abundante dentro de la arquitectura popular gallega. Esta construcción estaba destinada a moler cereales, especialmente trigo y maíz, para obtener harina con la que poder elaborar alimentos o dar de comer al ganado.
Los ríos y las rías permiten la utilización de la fuerza del agua para su funcionamiento y en zonas castigadas por los vientos encontramos molinos que aprovechan esta energía.
Por su geografía, Ribadeo posee estas características que le permiten contar con molinos de río, molinos de viento y molinos de mareas.

En este podemos observar cómo la fuerza de este pequeño arroyo puede moler el grano e incluso generar electricidad para encender una bombilla.

Mirador de O Vilar

Tras rodear el núcleo de A Capela penetramos de nuevo en la masa de árboles para atravesarla rumbo a la ría. Tras un kilómetro de marcha, ya a la entrada de O Vilar, se abre de pronto a nuestros ojos una impresionante vista de la boca de la ría de Ribadeo.
Desde O Vilar nos dirigimos al próximo núcleo de A Graña, encontrando por el camino a capilla de Santo Estevo, un pequeño templo de nave única con un retablo barroco de estilo popular que acoge la imagen del santo.

Molino de viento

Emplazado en una colina en un lugar muy venteado y apartado pero no lejos de las casas, pertenece a D. Felipe Pulpeiro, de la casa del Treixo. Este molino fue mandado construir por el padre del anterior, también de nombre Felipe Pulpeiro, en 1888. Canteros de Ferreira vinieron para su montaje.
Se trata de un molino fijo de torre con cubierta giratoria, es decir, su techo cónico móvil que gira para orientar las aspas o velas que se encargan de recoger el viento.
El sistema giratorio de la cubierta consistía en una canaleta de hierro colocada en las canterías superiores de los muros, sobre de la que circulaban 20 ruedecillas de hierro.

Descúbrela

Descarga la App de RibadeoXNatural y conoce esta y otras rutas naturales.