Puerto de Ribadeo

Puerto de Ribadeo

La existencia del núcleo de Ribadeo se remonta al menos al siglo IX, cuando se conocen las primeras noticias de este puerto. Está documentada la existencia de dos pueblos de pescadores en Cabanela y Porcillán.
Sin embargo, no hubo muelle hasta el siglo XIX. En Porcillán encontramos una playa que llegaba hasta las inmediaciones del recinto de la Aduana y las embarcaciones fondeadas en la ría, las más grandes se resguardaban en la zona donde actualmente se ubica el Puente dos Santos.
En 1833 se repararon el muelle y rampa de Figueirúa, que se conocía como muelle «viejo» de Ribadeo y estaba situado entre el muelle nuevo, Mirasol y Cabanela. Era una rampa empedrada que se extendía por un camino en zigzag hasta las primeras casas, justo debajo del muro del Convento de Santa Clara.
Hacia 1870 el Ayuntamiento solicitó la construcción del nuevo muelle alegando que la descarga de las barcas se hacía echando al mar hombres y mujeres todo el tiempo semidesnudos y que ellos eran los encargados de descargar las mercancías de las barcazas que a su vez eran abastecido por embarcaciones fondeadas en la ría. Las mercancías eran recogidas por las casas receptoras y transportadas en carros hasta el pueblo.
En 1880 se aprobaron las obras para la construcción del muelle; pero ese mismo año el puerto es catalogado como de interés local, lo que comprometía la financiación aportada por el estado, dirigiendo una petición al Ayuntamiento a las Cortes para que al menos fuera declarado de segundo orden. Esto se logró dos años después, lo que permitió contratar las obras en 1883.
Las obras demoraron varios años, permitiendo a la Aduana descargar cemento y otros materiales de producción nacional destinados a obras a pedido de Carlos de Casas, el contratista, en 1887.
En 1901 se concedió permiso a Antonio Comín, en nombre de la Sociedad Minera de Vilaoudriz, para construir un muelle metálico para minerales en el punto denominado «Porto Estreito» según el proyecto elaborado por el ingeniero Ramón Gorbeña en abril. 1900. El muelle quedará finalmente habilitado en 1903 para el embarque de hierro, carbón, grasas, aceites minerales y otros productos para lo cual se autorizó a la Aduana local. Aquí los grandes cargueros con destino a Inglaterra o Rotterdam realizaban sus operaciones de carga de material férreo.