Ribadeo Ilustrado

Es uno de los períodos de mayor auge económico de Ribadeo, que se produce en el siglo XVIII (el siglo de la ilustración o de las luces). En este momento el puerto ribadense alcanza una posición de primer nivel entre los puertos del Cantábrico.
Causa y efecto de este auge es el establecimiento de destacados comerciantes en la villa, transformando su aspecto con la construcción de nuevas viviendas.
Hoy en día se conservan en las calles del casco histórico algunos ejemplos de estas casas señoriales, muchas de ellas distinguidas por los miradores de cristal que se yerguen desde las cimas de sus tejados, conocidos popularmente como «Gurugús».

La Senda Comercial

A principios del siglo XVI, Ribadeo disfrutaba de una gran importancia como plaza marítima y, desde el punto de vista económico, aumentando su importancia gracias a los permisos de comercialización en sus rutas hacia el norte o a las Indias y su recaudación aduanera que atrajo a destacados comerciantes locales y extranjeros que dejaron su huella para siempre.

El Puerto

La Villa de Ribadeo tuvo su origen aquí, siendo un puerto con actividad comercial desde la Edad Media. A lo largo de siglos de historia fue el motor económico de la Villa hasta hoy.
Momentos de esplendor y decadencia marcaron la evolución y la importancia dejaron esculpida su huella en su fisonomía hasta nuestros días.

Marqués de Sargadelos

Antonio Raimundo Ibáñez (1750-1809), nacido en Santa Eulalia de Oscos (Asturias), vivió en la ciudad de Ribadeo cuarenta y dos años. Aquí nacieron sus diez hijos y tuvo lugar su trágica muerte.
Fue un adelantado a su tiempo, intrépido emprendedor, sagaz comerciante, creador del primer establecimiento español de siderurgia moderna.
Sus emprendimientos estimularon el desarrollo del Puerto de Ribadeo y el auge comercial de la villa en el siglo XVIII hasta convertirlo en uno de los puertos más relevantes del Cantábrico.
Su legado pervive en el Conjunto Histórico Artístico de Sargadelos (Cervo).

Conócela

La Ruta Ilustrada

La Ruta del Ribadeo Ilustrado recorre, de la mano de Ibáñez, el centro histórico de Ribadeo, poniendo en valor su pasado comercial y el patrimonio legado.